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4 skills que todo gerente debe de tener

Contar con líderes fuertes en cada parte de su organización es uno de los factores más importantes para el éxito a corto y largo plazo. Los directivos inteligentes contratan y retienen a los empleados de calidad, ya que aumentan la productividad, inspiran innovación y ayudan a desarrollar una cultura sólida que fomenta el éxito. 

Aunque contratar a las personas adecuadas para los puestos directivos es, obviamente, un primer paso importante, proporcionarles una formación adecuada y continua es el siguiente paso esencial. Como dijo John Rockefeller: “La buena gestión consiste en mostrar a la gente media cómo hacer el trabajo de la gente superior”. 

Es fácil pensar que la formación de los nuevos directivos es una formalidad y que podría abordarse en gran medida a través de un manual de gestión. Sin embargo deberá de evitar a toda costa esta tentación. Piense en lo que se incluye en la formación para directivos. Si lo hace, conseguirá que tengan más confianza en sí mismos, que los empleados estén más contentos y sean más productivos, y que la organización obtenga mejores resultados. 

He aquí cuatro habilidades esenciales que deberían formar parte de la formación de todo directivo. 

1. Comunicación eficaz 

Ser un buen comunicador y entender la importancia de la comunicación efectiva es una de las claves para ser un buen gerente. Los directivos se comunican constantemente, tanto con los empleados que dirigen como con los directivos de alto nivel a los que reportan. Por ello, es fundamental que sepan cómo transmitir sus ideas de forma clara y concisa, y que desarrollen hábitos de comunicación regular, tanto formal como informal, con sus equipos. 

Parte del desarrollo de buenas habilidades hay que ser consciente de la comunicación no verbal, ser un oyente atento y aprender a responder a las quejas y a los comentarios negativos. También implica dar feedback regularmente, tanto bueno como malo, y desarrollar las habilidades para ofrecer feedback constructivo de forma productiva. Los mejores comunicadores son capaces de abordar los conflictos y son expertos en su resolución. 

Obviamente, las habilidades de los grandes comunicadores se construyen durante largos periodos de tiempo y a través de un extenso trabajo. Sin embargo, la comunicación eficaz es un tema en el que los directivos deben formarse desde el principio. Centrarse en la comunicación en la formación de los nuevos directivos no sólo ayudará a que estos sean mejores en esta rama, si no que también dejará claro que tener dicha habilidad es algo que su organización valora y con lo que está comprometida. 

2. Desarrollar y entrenar a los miembros del equipo 

Los mejores directivos son eficaces a la hora de entrenar y desarrollar a todos los miembros de su equipo. Aunque es una habilidad que resulta más natural para algunos que para otros, es algo que debería abordarse en la formación de los nuevos directivos y revisarse constantemente durante el desarrollo profesional continuo. 

Los buenos entrenadores son capaces de ayudar a los empleados a centrarse en habilidades específicas y a desarrollarlas, a trabajar en áreas de dificultad y a encontrar oportunidades de crecimiento y desarrollo continuos en su organización. También son capaces de generar confianza, inspirar a sus equipos y animar a todas las personas que dirigen. 

El coaching es una de las tareas más importantes de los directivos, pero también una de las más difíciles. Dadas las complejidades de esta función y los diferentes conjuntos de habilidades que aportan los gerentes, es una buena idea incluir una introducción básica al coaching en la su formación y luego incluir una capacitación más personalizada en el desarrollo profesional continuo de cada miembro.

3. Inclusividad 

“Inclusividad” es un término que se utiliza mucho en la formación, por lo que es un tema en el que los directivos deberían centrarse y priorizar. Contar con un equipo diverso en el que todos los miembros se sientan valorados y escuchados no sólo garantizará un lugar de trabajo saludable y positivo, sino que también conducirá a una mayor retención de los empleados, una mayor capacidad para contratar talentos de calidad y un aumento de la productividad. Los líderes y gerentes deben dedicar tiempo a centrarse en cómo es la inclusividad y por qué es esencial. 

4. Creación de un plan de desarrollo profesional personalizado a largo plazo

Los empleados de todos los niveles deben desarrollarse constantemente y mejorar en su trabajo. Los directivos, en particular, deben adoptar y modelar una mentalidad de crecimiento, mostrando a su equipo lo que significa reconocer las áreas de oportunidad para este y trabajar para construir habilidades en tales áreas. 

Teniendo esto en cuenta, parte de la formación de los directivos debería consistir en identificar las áreas específicas de crecimiento de cada uno de ellos y crear un plan de desarrollo a largo plazo para abordar esas cuestiones. El desarrollo continuo del liderazgo siempre es importante, pero es especialmente útil crear planes personalizados desde el principio. Lo ideal es que esto también ayude a los directivos a hacer lo mismo con sus equipos y a construir con mayor eficacia una cultura de autoconciencia, mentalidad de crecimiento y compromiso con el desarrollo continuo.