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Tu arma mental secreta: “No deje que lo perfecto sea enemigo de lo bueno”

Resulta inspirador y divertido idear alguna técnica nueva que haga vibrar el marketing, sacuda el sector y haga volar a la competencia. Pero para la mayoría de los empresarios, el éxito empresarial no nace de las tácticas. Nace de esos cambios mentales sutiles, por debajo de la superficie. Y los cambios llevan tiempo.

Sin embargo, como los grandes glaciares que descienden por las laderas de las montañas, esos cambios empresariales son imparables.

La forma en que usted, como empresario o líder empresarial, entrene su mente marcará la diferencia en su futuro. Tendrá éxito o fracasará en función de los cambios mentales críticos que realice. Así que tome nota de un cambio mental que es particularmente importante para producir el éxito: “No deje que lo perfecto sea enemigo de lo bueno”.

Permíteme mostrarte cómo esta única idea puede convertirse en el cambio mental que evitará que se tambalee y te convertirá en un empresario de éxito.

¿Quién lo dijo por primera vez?

¿De dónde viene esta idea de que “lo perfecto es enemigo de lo bueno”? No lo sabemos, pero se han atribuido frases similares a varios filósofos y sabios a lo largo de los tiempos: 

Voltaire: “Lo mejor es enemigo de lo bueno”.

Confucio: “Más vale un diamante con un defecto que un guijarro sin él”.

Shakespeare: “Esforzándonos por mejorar, a menudo estropeamos lo que está bien”.

Recientemente, la autora de psicología positiva contemporánea Gretchen Rubin volvió a popularizar el aforismo en su libro El proyecto de la felicidad. Y a lo largo de los años, varios empresarios y pensadores han expresado la idea sin la agudeza de Voltaire o Confucio.

¿Qué significa?

¿Qué significa la idea? Se necesita una segunda mirada para dejar que su significado se hunda: Lo perfecto es enemigo de lo bueno.

Intentar que algo sea perfecto puede impedir que sea simplemente bueno. La perfección en su esquiva gloria es como un unicornio. Claro que suena bien, pero ¿quién ha visto uno de verdad? Prefiero montar un caballo de verdad que esperar a un unicornio imaginario.

Así que, si no puede lograr la perfección, no se preocupe. En lugar de eso, vaya a por el bien. Gretchen Rubin lo describe así:

En lugar de exigirse a sí mismo un imposible “perfecto” y, por tanto, no llegar a ninguna parte, acepte el “bien”. Muchas cosas que valen la pena hacer, valen la pena hacerlas mal”.

Muchas personas de alto rendimiento son perfeccionistas. Este rasgo caracteriza al prototipo del mundo del tipo A, entre cuyas filas de impulsores y agitadores se encuentran muchos líderes empresariales, emprendedores, líderes de pensamiento, escritores y propietarios de negocios.

Y la perfección puede ser algo bueno: después de todo, ese impulso puede llevar a la gente a hacer grandes cosas. Pero también tiene un lado oscuro. El reto de la “perfección” puede intimidar a la gente y hacer que ni siquiera lo intente. Si la perfección es el objetivo, pero es inalcanzable, ¿qué sentido tiene?

De hecho, este es el punto exacto en el que debemos recordar que lo perfecto es enemigo de lo bueno. En lugar de idolatrar el pináculo de la perfección, confórmese con algo bueno.

¿Cómo se aplica?

Rubin, la autora del Proyecto Felicidad, expresó su cita con el imperativo No dejes que lo perfecto sea enemigo de lo bueno. La suya era una forma directa de decirlo, que nos obliga a pararnos a pensar en nuestros actos. Pero, ¿y usted? ¿Cómo puede poner en práctica este principio en su experiencia diaria? He aquí algunas opciones:

  • Idea de negocio: En lugar de esperar a tener un plan de negocio completo y hermético, simplemente empiece su negocio.
  • Software: En lugar de limar hasta el último fallo, lance su beta.
  • Productos: En lugar de añadir todas las mejoras y características imaginables, lance su producto. Lance las mejoras más tarde.
  • Salud: En lugar de buscar el gimnasio adecuado, seleccionar la ropa correcta y elegir el entrenamiento adecuado, simplemente salga a caminar.
  • Sitio web: En lugar de encontrar el mejor servidor, el mejor CMS, el mejor tema, el mejor aspecto y el mejor tipo de letra, simplemente cree una landing page y empiece a vender.
  • Correo electrónico: En lugar de intentar crear un correo electrónico bien escrito y gramaticalmente impecable, limítese a emitir el mensaje y haga clic en “enviar”.

La perfección es una quimera. Como explica Psychology Today, “‘perfecto’ puede existir como concepto”, pero no es una realidad. Al fin y al cabo, su definición es totalmente subjetiva. “Alcanzar la perfección” es una decisión totalmente subjetiva, que depende de quién intente alcanzarla y de quién la observe.

La satisfacción es mejor que el regocijo

Hemos sido condicionados a pensar que la combinación correcta de acciones logrará un destello de regocijo. Cuando damos con la estrategia de marketing perfecta, esperamos un subidón de alegría. Cuando descubrimos el mejor negocio para nosotros, nos inunda una sensación eléctrica de emoción.

Esta mentalidad de búsqueda de emociones es otro síntoma de que lo bueno mata a lo perfecto. Es importante entender que el ser perfecto-enemigo-de-lo-bueno puede sesgar aspectos de nuestra vida cotidiana, como los mencionados anteriormente. Pero el concepto puede imponer un daño aún mayor, sesgando nuestras expectativas incluso cuando paraliza nuestras acciones. Por eso, intente los siguientes movimientos:

  • En lugar de esperar momentos “aha”, prepárese para una mejora gradual.
  • En lugar de arriesgarse a dar saltos repentinos en la capacidad, la habilidad o el progreso, espere una mejora marginal durante períodos de tiempo.
  • En lugar de esperar una oleada de euforia, espere una modesta satisfacción a lo largo del tiempo.

Es bueno condicionarse para el éxito. Podemos hacerlo preparándonos para ello, visualizándolo, persiguiéndolo, buscándolo y deseándolo. Pero no podemos esperar que nuestro éxito estalle como el final de un espectáculo de fuegos artificiales del 18 de Septiembre.

En cambio, es más probable que el éxito sea gradual. Puede sentirse bien, pero no necesariamente será perfecto. El éxito llega como una sensación de satisfacción, no como una emoción repentina.

Conclusión

Usted es capaz de hacer cosas increíbles. Pero a menos que abandone la idea de la perfección, le resultará difícil lograr esas cosas asombrosas.

La búsqueda de la perfección es noble, pero a menos que estemos dispuestos a conformarnos con lo “bueno”, puede que tengamos que conformarnos con nada.

Articulo traducido y adaptado de Entrepreneur